| No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre.
¡Cuán grande riqueza es, aun entre los pobres, el ser hijo de buen padre!.
Es hermoso que los padres lleguen a ser amigos de sus hijos, desvaneciéndoles todo temor, pero inspirándoles un gran respeto.
El problema con la familia es que los hijos abandonan un día la infancia, pero los padres nunca dejan la paternidad. |