| Dios no podía estar en todas partes a la vez, y por eso creó a las madres
El amor de madre es el combustible que le permite a un ser humano hacer lo imposible
La mano que mece la cuna rige el mundo
Los niños comienzan por amar a las madres. Cuando ya han crecido, las juzgan, y, algunas veces, hasta las perdonan. |