| Sé que has venido para matarme. Dispara cobarde, que sólo vas a matar a un hombre.
Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.
Si no hay café para todos, no habrá para nadie.
Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés. |